lunes, 1 de julio de 2013

Cadavre exquis bloguero.

                                                        Historia de un Amor

Rodrigo llegó cansado aquella noche a casa. Los cincuenta largos le pesaban en los hombros. El calor torrencial del inicio de verano, 37º y medio, lo dejaba anonadado. Se deshizo el nudo de la corbata, se descamisó, encendió el ventilador, la pipa de fumar, y se quedó con sus Calvin Klein (pese al dolor  que le provocaban en la sisa...) y su mente voló hacia la sensual boca de Amanda... LA ZARZAMORA   voló tan tan tan lejos que llegó a acercarse hasta sus labios carnosos que los fue bebiendo, lentamente, hasta saborear sus dulces besos... y se dejó llevar por el vuelo de sus caricias... y se envolvió en el aroma de su piel... hasta vestirse de caricias... María tenía necesidad de empaparme de su olor de recorrer de nuevo sus curvas y grabar todos esos momentos... Porque  Amelí , partía para Singapur en una misión secreta y quien sabe cuándo nos volveríamos a reencontar... A mí me han destinado a Paris... Bertha  París la ciudad con la que tantas veces había soñado y deseado besar su suelo, y ahora podía disfrutar de aquella ciudad del amor... mágica ciudad... junto a Amanda... ¿qué más podía pedir? Amanda y París... París y Amanda... y aquel verano... María Un verano desconocido realmente pero sería bueno probarlo... Pluma Roja
Aquel verano resultó, frío, húmedo y ventoso. Dos días de calor y se terminó. Las palomas iban con impermeable y las gárgolas de Notre Dame se pusieron bufanda.
Con el moqueo constante se hicieron imposibles hasta los besos esquimales... Pero las miradas...¡oh las miradas! atravesaban hasta la neblina constante que el Sena no paraba de vomitar y eran destellos que iluminaban todos los rincones de amor ¡Rodrigo! gritaba ella... ¡Amanda! replicaba él. ¡Callaos ya! aullaban los vecinos... De barro y luz
 Pero el mal tiempo se fue y con él el moqueo constante, los besos esquimales empezaron de nuevo a estar presentes y poco a poco los besos fueron acotando más partes del cuerpo hasta llegar a fundirse en un gran abrazo esquimal y fueron tantos los gritos de placer que proferían, que los vecinos esta vez no les mandaban callar sino que se animaron a seguir su ejemplo al ritmo que Amanda y Rodrigo marcaban. Tracy
Así que en toda la calle, ese día bendito, fue como un terremoto apasionado hasta que se presentó  la mili... manouche
Cuando, en su calenturienta mente imaginó las manos de Amanda recorriendo su pecho, como si de una magdalena de Proust se tratara, recordó la infancia...
cuando los calzoncillos tenían un botón para sujetarse y él necesitaba sentir que abrochaban cuando sentía la cinturilla debajo de los brazos, en la sisa. Es cierto que perdió glamour su historia mental, pero se sintió invadido por una ola de ternura. Y pensó si a Amanda le gustaría eso. mariajesusparadela
Y pensó bien, a Amanda le gustaba "eso" y más que eso.... pronto lo descubriría... muy, muy pronto. Myriam
...ufff  (pensó) me voy a dar una ducha helada porqué entre el calor que hace y estos condenados pensamientos me voy a quedar en los purititos huesos.... Bertha

Dicho y hecho. Se colocó bajo la alcachofa y dejó que el agua fresca enfriara su caldeado cuerpo cuando, de pronto, sonó el timbre de la puerta con mucha insistencia. Pensó que era urgente y tal cual iba, dejando un reguero de agua por el pasillo, abrió la puerta. Dos mujeres, una mayorcita, con una biblia en la mano, y otra jovencita, con unas revistas en las suyas, se quedaron boquiabiertas y escandalizadas.
-Miré usted, somos testículos, digo, testigos de Jehová y... Dyhego
glub!!! lo siento... es que pensé que era el médico: por eso me han pillado con esta pinta...jejeje Bertha
Las dos testigos.... con los ojos desorbitados y la boca abierta clamaron al unísono: " Ave María Purísima, (sin Ave, que somos TESTIGOS de J, pero la tomamos prestada) ¡¡pero hombre,  Usted está más desnudo que ADAN en el Paraíso!!" Myriam
- El Paraíso- dijo nuestro hombre sin poder evitarlo y con los ojos recorriendo las curvas de las mujeres y la Biblia- sería esta casa si ustedes me acompañaran ahora mismito en este viaje hacia el vicio desnudo, al pecado- Y se agarró con fuerza el secreto de sus pecados.  CDG
Entre tanto alboroto, llegó la policía , para llevarse , a las dos testigos y a Rodrigo , que acababa de salir de la ducha , como su madre lo trajo al mundo . FLOR
Apenas alcanzó una tímida toalla y de esa guisa comenzó a caminar, cabizbajo, aunque para nada avergonzado, tras los agentes que lo custodiaban TriniReina... y delante de las dos religiosas que en realidad eran espías chilenas que habían ido a impedir que Amelí, la hermana de Rodrigo, se fuera a Singapur donde su misión consistía en eliminar una fábrica de armas imposibles que se propagaría a través de las letras de los blogs. Pero como Rodrigo todavía seguía empalmado de tanto pensar en Amanda y París, la toalla no se le cayó del todo... jonhan En la comisaría hacía un frío espeluznante y él, envuelto en una toalla, tiritaba.
"¿Quiere un café?" le dijo una policía femenina mientras se inclinaba... MyriamSí, yo pongo la leche. Y mientras se miraban, las luces iluminaban la silueta de la Torre Eiffel Noelplebeyo ...cada vez que veo esas luces se enciende la mía pensando en mí amor...y nuestras noches locas ummm entonces Bertha  miró a los labios de la policía y no pudo evitar el recuerdo de los labios de Amanda, y sin ropa interior con sisa apretada la toalla no pudo disimular el brusco cambio. La policía lo notó y por reflejo apretó con fuerza la porra, casi nerviosamente dijo que ya iba por el café. Aristos Veyrud
Mientras caminaba a por el líquido elemento, iban tras sus pies sus pensamientos, y todos, absolutamente todos, planeaban sobre unos labios entreabiertos donde un músculo jugoso clamaba al enredo.
Suspiró al coger la taza humeante, ignorando que no llegaría a su destino... Marinel pues en un despiste se quemó los labios y todo el líquido se le desparramó con el consiguiente alboroto en comisaría. Bertha
Al final, ella, la mujer policía, tuvo que atender la herida en sus labios y en la mano,  mientras se llamaba de todo, menos bonita. Un detective negro, enorme como Obelix , fue a tomarle  declaración a Ricardo que ya estaba amoratado y ahora su toalla se había desinflado como un globo pinchado y bailaba.Myriam
-¡Venga, hombre! - dijo el detective, y le arrojó una ropa rayada muy bonita de prisionero para que se vistiera y dejara de castañetear los dientes, porque así no le entendía ni papa.
-¡Vamos, hombre!, diga de una puñetera vez por qué coño está Ud. aquí y por qué lo trajeron en bolas - exasperado preguntó Obelix a Rodrigo.
- Verá Ud señor detective, me levanté con unas ganas tremendas de echarme un polvo, pero apenas puse manos a la obra, todo ha sido una tragedia tras otra - se quejó Rodrigo que seguía tieso del frío. Aristos Veyrud
En eso sonó el teléfono, era una de las amantes de Obelix que pertenecía a la iglesia de Los Testigos de Jehová. Aristos Veyrud
Por fin mojó, pero como fue a medias y no con mucho ímpetu estaba de muy mala hostia. Rafa Hernández
Tras aclarar el entuerto en comisaría regresó a casa. Seguía haciendo mucho calor. El ventilador, seguía girando y girando.
Pero no se atrevía ya a quedarse en calzoncillos ni darse otra ducha.
Se puso un whisky y decidió intentar dormir.
Pero de nuevo llamaron a la puerta. LA ZARZAMORA
-¿Quién será a estas horas?  pues ya eran pasadas las doce entrando al filo de la madrugada... Bertha
"Esto es una pesadilla" pensó. Iba a ser el colmo de lo mal educado, mal aprendido o como le digan, dándole la puerta en las narices y mala suerte si la rompía, pero ella fue más rápida de reflejos que él y ocupó todo el marco de la puerta y más aún, entrando a su santuario a su morada, y cerrando ella la puerta. "Mal rayo la parta, mal rayo me parta a mí" seguía pensando a media máquina con el whisky en bodega estomacal haciendo efecto en el cerebro. ¿qué quiere ahora? y no le llevó mucho tiempo descubrirlo. "Hostias" exclamó la testigo de Jehová madura, que con un gesto se deshizo el moño del pelo que cayó ondeando hasta la cintura y un tirón desabotonó su chemise tan severa y con un gesto la arrojó al piso. "lo que disimula la ropa" llegó a intentar pensar cuando ella se le colgó del cuello y le susurró al oído.
- Y ¿dónde está ese pecado al que invitaba la casa? Alejandra Sotelo Faderland
Y repuso ella:
1:5 Morena soy, oh hijas de Jerusalén, pero codiciable
Como las tiendas de Cedar,
Como las cortinas de Salomón.
1:6 No reparéis en que soy morena,
Porque el sol me miró.
Los hijos de mi madre se airaron contra mí;
Me pusieron a guardar las viñas;
Y mi viña, que era mía, no guardé.
1:7 Hazme saber, oh tú a quien ama mi alma, Aristos Veyrud
Y Rodrigo le respondió:
1:9 A yegua de los carros de Faraón
Te he comparado, amiga mía.
1:10 Hermosas son tus mejillas entre los pendientes,
Tu cuello entre los collares.
1:11 Zarcillos de oro te haremos,
Tachonados de plata. Aristos Veyrud
Rodrigo de nuevo volvió a perder el oremus...
Se dejó llevar por su tótem arrasador, por el licor que aún corría caliente por sus venas, por la melena y los zarcillos de aquella medio gitana testigo de lo que fuera... qué más daba.
Y en un arrebato se volvió a quedar como su madre lo trajo al mundo.
En eso se abrió la puerta, era la vecina del quinto que tenía un doble de la llave LA ZARZAMORA y fue testigo de lo que tenía que suceder, discretamente guardó silencio para no ser percibida, cerró la puerta detrás de sí, se quitó los zapatos acomodándose en un rincón para no ser vista, y apretó su respiración que ya estaba agitada... Aristos Veyrud

Ainsss  ¿Un trío? pensó la muy pillina para sus adentros...
Y en eso, Rodrigo alzó la vista, pegó un brinco y soltó:
-Oh My Good!!!!!!!!!
Pero ¿ qué leches haces tú aquí a estas horas, Roberta???
Es que la Sra Amanda... LA ZARZAMORA


Roberta era la ama de llaves de Amanda, la adorada Amanda de Rodrigo, la causante de que le tirara tanto la sisa se sus Calvin Klein y del follón que finalmente le había arrojado en brazos de la fogosa testigo de Jehová que en pleno éxtasis se había puesto a recitar El cantar de los cantares. En realidad Roberta era una pobre mujer cortita y apocada, sus intenciones no eran otras que acurrucarse y espiar desde un rincón las andanzas del amante de su Sra. para luego correr a calentarse la oreja.

Azorada al ser descubierta por Rodrigo, solo pudo balbucear:

-No... no , lo juro... Mi Sra Amanda no sabe nada, no diré una palabra de nada de esto, seré una tumba Sr., Vds. sigan a lo suyo que yo les acerco le ventilador para que estén más fresquitos y me voy...

Ah, no, no nooo.. .de eso nada, ni se mueva Roberta, le gritó Rodrigo mientras apartaba a la desgreñada testigo de Jehová que le estaba babeando entero entre salmo y salmo. María
- Venga, amiga, si nos va a poner el ventilador a nosotros, póngase algo también- le dijo y le sirvió un trago de whisky con un gesto tan seductor que la mujer no pudo despreciar.
Para el que no bebe ni siquiera vino del más corriente, huele un corcho y ya está beodo como el caso de Roberta, con solo el aroma del whisky estaba ebria  y con la medida entre pecho y espalda, anestesiada como para una ablación de órganos. Calculó que dormiría unas cuatro horas como mínimo. La idea de tener la chusma de mudo testigo inflamó más las hogueras de pasiones, volvió a lo suyo con la testigo que testificaba nuevamente no diseminar la santa simiente en vano, dejando para después como llevar el cuerpo -sin que pareciese que cargaba un cadáver- de Roberta a su casa, la ponía un poco más ebria con lo cual sus palabras de decirlas perderían todo peso. En apariencia, un plan perfecto... Alejandra Sotelo Faderland
Lo malo fue que ROBERTA, borracha perdida como estaba, en lugar de dormir la mona como una niña buena, despatarrada entre los cortinones de la balconada del salón, mientras RODRIGO y la testigo de Jehová seguían con sus maniobras orquestales y sus cánticos bíblicos a ritmo gregoriano, le dio por agarrarse a un micro que usaba RODRIGO para grabar sus conferencias, nadie sabe cómo lo conectó al ampli y comenzó a entonar a grito pelado la Marsellesa desde el balcón, mientras arrebatada completamente, se iba desnudando y lanzando su ropa a la atónita concurrencia que abajo en la calle se iba congregando para disfrutar del sorprendente espectáculo... María
Allons melons de la patriieeeeeee...senos al aire, y melena al viento, desbocada como una potra salvaje entonaba semidesnuda, y desinhibida Roberta. LA ZARZAMORA
Sí, un plan perfecto -eso creyó- con la Roberta beoda y dale que dale con la Testigo, que del Cantar de los Cantares, pasaron al Kama Sutra, bien sutrado al derecho y al revés y sus cuerpos estaban sudados y agotado entrelazados flácidamente. Cuando en eso... ¿A qué no se imaginan quién llega? ¡¡La mismísima AMANDA!! Myriam
Amanda: subió corriendo al percatarse de la escandalera que estaba formando la beoda de Roberta: que con la cogorza que llevaba encima estaba dando un show a todo el barrio.Bertha

Amanda intrigada por aquel barullo pasó por encima de su amante y la fogosa religiosa y vio por la espalda de Roberta hacia abajo que las sirenas de las patrullas de la policía y un cuerpo especial acordonaban la calle y hacían retirar a varios metros del balcón a los curiosos que ya eran casi muchedumbre, los que llegaban recién no entendían que sucedía y entonces algunos creyeron que se trataba de alguna protesta y empezaron a gritar consignas, unos por la igualdad de género, y derechos por los inmigrantes, otros por las libertades sexuales, otros contra el alto costo de la vida, otros en contra de la guerra y así cada uno iba sumando su descontento contra esto o aquello, varios universitarios se dieron a la tarea de inmediato de empezar a pintar consignas en las paredes y a improvisar pancartas con cuanto papel encontraban.
Quien dirigía las operaciones policiales era el mismísimo Obelix que con radio en mano no le quitaba los ojos de las tetas de Roberta ya que era bastante conocido por lo calentón... Aristos Veyrud  No tardaron los medios de prensa en transmitir en vivo y en directo lo que nadie sabía que pasaba, las redes también difundían los vídeos que desde los teléfonos los ya airados manifestantes enviaban hacia todos los rincones del planeta... Aristos Veyrud
Las tetas de Roberta alcanzaban así por segundos la cima de la globalización, con sus pezones erguidos al viento (que casi hasta podían cortar vidrio), ya estaba ya convirtiéndose sin saberlo en la nueva Mariana que dirigiría al pueblo para encauzarlo a hacia una Nueva Revolución prometida.
Allí, en el marco de la ventana de aquella casa a la que a ella le parecía la Bastilla, empezó a entonar su Robertallesa,
himno que llevaría la Libertad al pueblo:

Allons melons de la patrie,
le sexe nouveau, est arrivé!!!
Contre-nous de la moraline
les étandards qui soient bien lévés!!!
Obelix la contemplaba como se contempla un cuadro de Delacroix, y ensimismado en la belleza de sus gestos, se unió a su canto.
-Oh bella Roberta, libérame... no tendrás queja alguna de mí.
Ven... LA ZARZAMORA
En tanto,  el dueño del cafetín París la Nuit se estaba forrando pues la gente para no perderse nada iban y venían; con un bocadillo, un donut, croissant, etc,  etc....y a los que precisaban ir al baño... un vaso de agua y 50ctmos de € un día así no se tiene siempre pensaba... ;) Bertha...

¡¡VOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOY!! ¡Oh mi bello Obelix! ¡Oh mi Sanson esculpido! ¡Ohhh mi renegrido Obelix!, gritó Roberta a pulmón partido y acto seguido, se tiró a los brazos del sorprendido detective que en un dejo de gallardía, los abrió para recibirla y le activó un boca a boca chupado y almendrentado, cuando la gorda tetona se desmayó en sus brazos.... Myriam
Y en todo este caos apareció El Predicador de los Evangelistas, que alertado por confusión, de que allí estaba su "evangelista predilecta".
Entró como un tornado y con su Biblia en la mano ,ante tal visión , exclamó: OH JEHOVA tú eres mi guerrero ¡ilumíname¡ mientras abría sus brazos , - momento que aprovechó el detective para pasarle a la tetona que se le estaba cayendo - ..oh oh oh ¿qué?, ¿cómo? , ¿no interpreto tu señal? mientras su mente traicionera decía: "pero si me gusta agarrar"....Tramos Romero
Obelix miró hacia donde las turbas cada vez se agitaban más y calculó que los antimotines no podrían contenerlas por mucho tiempo, así que ordenó que bajara un helicóptero, le arrebató a Roberta al pastor y cargándola subió a la nave, Roberta empezó a despertar y mientras el aparato subía pudo ver a Amanda en la ventana estupefacta quien no podía creer lo que veía, levantó su mano para decirle adiós a lo que su patrona respondió entre lágrimas y con una sonrisa de complicidad. Amanda vio como la aeronave se elevaba más y más hasta perderse entre las vistas de los edificios. Dentro del aparato Roberta preguntó mientras abajo se veía el fuego de algunos autos incendiados ¿a dónde vamos amor mío?- Hacia donde el amor nos lleve lejos, lejos, lejos más allá del bien y del mal- le contestó el amoroso Obelix con cara de sumo éxtasis...Aristos Veyrud
Con los ojos inundados de lágrimas y con el pecho apretado por la emoción al presenciar el triunfo y el ascenso del amor Amanda se apartó de la ventana y se dio vuelta, entonces volvió a la espantosa y cruel verdad, Rodrigo yacía con otra en el piso en medio de botellas a medio empezar, desnudos, con tanta placidez que parecían estar en un paraíso de sueños entre inéditos idilios y una resaca de repetidos y cruentos episodios carnales. Los observó con rabia que luego fue desvaneciéndose al imaginarse a Roberta en lo alto casi en el cielo y coronada de una aureola triunfante de amor y de pasión, entonces la rabia se transformó en pesar y conmiseración al verlos en el piso, tomó una de las botellas y se bebió casi la tercera parte sin pausa, alzó la botella con su mano derecha y dejándola a la altura de sus ojos mientras la miraba fijamente como si apuntara a lo más recóndito de su centro, dijo:
Oh mágico y divino elíxir
fuente de desventuras y de dichas infinitas,
ahora veo en ti danzar lo absoluto y el quebradizo orden de lo humano.
!Enciende elixir! la flama de este apagado corazón
hasta que su furia y cresta sean voraz incendio y las pasiones de este pecho jamás tengan descanso o sosiego alguno y que esta boca sedienta vaya de beso en beso amando sin descanso ni razón... Aristos Veyrud
Y hete aquí que al mirar tan fijamente la botella y haber pronunciado la fórmula mágica, un genio azul apareciose en la habitación.

-¿Desea algo más mi Señora? Puedo- dijo el Genio inclinándose reverencialmente hacia Amanda- concederos tres deseos, marcándolos con los dedos. A mandar, pues, los otros dos, porque uno lo acabáis de solicitar y vuesa flama será, según vuestra demanda, encendida. Myriam
- ¿Un genio? ¡¡¡He visto un genio!!!??
¡¡Hostia cómo voy!!!

Acto seguido, Amanda salió al rellano de la escalera y llamó al timbre de la casa de Julián, buscando ayuda.
Éste, al verla frágil y llorosa, falta de cariño y toda trémula se puso como un flan.
Tantos años soñando con ella, y ahí estaba, ebria pero digna cual cariátides, falta de amor, pero con esa elegancia de las borrachas con clase, y él con el derroche que tenía para darle la introdujo en sus aposentos, y retirándole aquel mechón que le cubría la frente, la besó como se besa a mujer digna del Cantar de los Cantares... y plagió lo que ya había oído antes traspasar los muros de su soledad recitado por la de Jehovah

¡Qué hermosa eres, Amanda mía, qué hermosa eres!
Tus ojos son palomas,
detrás de tu velo.
Tus cabellos, como un rebaño de cabras
que baja por las laderas de Galaad.
(...)
Tus pechos son como dos ciervos jóvenes,
mellizos de una gacela,
que pastan entre los lirios.

-¡¡¡Pechos!!!! ¿¿¿ Los míos también merecen una manifestación, como la de Roberta, Julián mío??? LA ZARZAMORA
A Julián le golpeó ver la dureza de los pezones de Amanda que parecían saltar a través de la seda de su pijama, y dijo -No sólo una manifestación, una revolución entera mi cielo- y complementó con estos versos:
"Amor mío, de pronto
tu cadera
es la curva colmada
de la copa,
tu pecho es el racimo,
la luz del alcohol tu cabellera,
las uvas tus pezones,
tu ombligo sello puro
estampado en tu vientre de vasija,
y tu amor la cascada
de vino inextinguible,
la claridad que cae en mis sentidos,
el esplendor terrestre de la vida." Aristos Veyrud


Entonces el conjuro de Amanda empezó a verterse con sumo DERROCHE    Aristos Veyrud
Hasta que ambos alcanzaron, cual esposo y esposa, amado y amada
el ÉXTASIS.       (  LA ZARZAMORA )

The- end



Historia creada por estos seres según orden de           aparición :
María

                                              Bertha
                                                Luis
                                                Eva
                                               Aida
                                               Tracy
                                             Mi querida Mª Jesús
                                             Manouche
                                               Myr
                                              Dyhego
CDG, el Grande

FLOR

                                               Trini
                                               Johan
                                             Noelito
                                              Aristos, mi Caribe.
                                             Marinel
                                            Alejandra
                                                Rafa
                                          Otra María

                                                                   
                                                                     Tramos Romero

Gracias a todos.

Ha sido divertido, entretenido... y al final hasta logramos un final feliz.    






Cadavre exquis bloguero.

                                                        Historia de un Amor

Rodrigo llegó cansado aquella noche a casa. Los cincuenta largos le pesaban en los hombros. El calor torrencial del inicio de verano, 37º y medio, lo dejaba anonadado. Se deshizo el nudo de la corbata, se descamisó, encendió el ventilador, la pipa de fumar, y se quedó con sus Calvin Klein (pese al dolor  que le provocaban en la sisa...) y su mente voló hacia la sensual boca de Amanda... LA ZARZAMORA   voló tan tan tan lejos que llegó a acercarse hasta sus labios carnosos que los fue bebiendo, lentamente, hasta saborear sus dulces besos... y se dejó llevar por el vuelo de sus caricias... y se envolvió en el aroma de su piel... hasta vestirse de caricias... María tenía necesidad de empaparme de su olor de recorrer de nuevo sus curvas y grabar todos esos momentos... Porque  Amelí , partía para Singapur en una misión secreta y quien sabe cuándo nos volveríamos a reencontar... A mí me han destinado a Paris... Bertha  París la ciudad con la que tantas veces había soñado y deseado besar su suelo, y ahora podía disfrutar de aquella ciudad del amor... mágica ciudad... junto a Amanda... ¿qué más podía pedir? Amanda y París... París y Amanda... y aquel verano... María Un verano desconocido realmente pero sería bueno probarlo... Pluma Roja
Aquel verano resultó, frío, húmedo y ventoso. Dos días de calor y se terminó. Las palomas iban con impermeable y las gárgolas de Notre Dame se pusieron bufanda.
Con el moqueo constante se hicieron imposibles hasta los besos esquimales... Pero las miradas...¡oh las miradas! atravesaban hasta la neblina constante que el Sena no paraba de vomitar y eran destellos que iluminaban todos los rincones de amor ¡Rodrigo! gritaba ella... ¡Amanda! replicaba él. ¡Callaos ya! aullaban los vecinos... De barro y luz
 Pero el mal tiempo se fue y con él el moqueo constante, los besos esquimales empezaron de nuevo a estar presentes y poco a poco los besos fueron acotando más partes del cuerpo hasta llegar a fundirse en un gran abrazo esquimal y fueron tantos los gritos de placer que proferían, que los vecinos esta vez no les mandaban callar sino que se animaron a seguir su ejemplo al ritmo que Amanda y Rodrigo marcaban. Tracy
Así que en toda la calle, ese día bendito, fue como un terremoto apasionado hasta que se presentó  la mili... manouche
Cuando, en su calenturienta mente imaginó las manos de Amanda recorriendo su pecho, como si de una magdalena de Proust se tratara, recordó la infancia...
cuando los calzoncillos tenían un botón para sujetarse y él necesitaba sentir que abrochaban cuando sentía la cinturilla debajo de los brazos, en la sisa. Es cierto que perdió glamour su historia mental, pero se sintió invadido por una ola de ternura. Y pensó si a Amanda le gustaría eso. mariajesusparadela
Y pensó bien, a Amanda le gustaba "eso" y más que eso.... pronto lo descubriría... muy, muy pronto. Myriam
...ufff  (pensó) me voy a dar una ducha helada porqué entre el calor que hace y estos condenados pensamientos me voy a quedar en los purititos huesos.... Bertha

Dicho y hecho. Se colocó bajo la alcachofa y dejó que el agua fresca enfriara su caldeado cuerpo cuando, de pronto, sonó el timbre de la puerta con mucha insistencia. Pensó que era urgente y tal cual iba, dejando un reguero de agua por el pasillo, abrió la puerta. Dos mujeres, una mayorcita, con una biblia en la mano, y otra jovencita, con unas revistas en las suyas, se quedaron boquiabiertas y escandalizadas.
-Miré usted, somos testículos, digo, testigos de Jehová y... Dyhego
glub!!! lo siento... es que pensé que era el médico: por eso me han pillado con esta pinta...jejeje Bertha
Las dos testigos.... con los ojos desorbitados y la boca abierta clamaron al unísono: " Ave María Purísima, (sin Ave, que somos TESTIGOS de J, pero la tomamos prestada) ¡¡pero hombre,  Usted está más desnudo que ADAN en el Paraíso!!" Myriam
- El Paraíso- dijo nuestro hombre sin poder evitarlo y con los ojos recorriendo las curvas de las mujeres y la Biblia- sería esta casa si ustedes me acompañaran ahora mismito en este viaje hacia el vicio desnudo, al pecado- Y se agarró con fuerza el secreto de sus pecados.  CDG
Entre tanto alboroto, llegó la policía , para llevarse , a las dos testigos y a Rodrigo , que acababa de salir de la ducha , como su madre lo trajo al mundo . FLOR
Apenas alcanzó una tímida toalla y de esa guisa comenzó a caminar, cabizbajo, aunque para nada avergonzado, tras los agentes que lo custodiaban TriniReina... y delante de las dos religiosas que en realidad eran espías chilenas que habían ido a impedir que Amelí, la hermana de Rodrigo, se fuera a Singapur donde su misión consistía en eliminar una fábrica de armas imposibles que se propagaría a través de las letras de los blogs. Pero como Rodrigo todavía seguía empalmado de tanto pensar en Amanda y París, la toalla no se le cayó del todo... jonhan En la comisaría hacía un frío espeluznante y él, envuelto en una toalla, tiritaba.
"¿Quiere un café?" le dijo una policía femenina mientras se inclinaba... Myriam Sí, yo pongo la leche. Y mientras se miraban, las luces iluminaban la silueta de la Torre Eiffel Noelplebeyo ...cada vez que veo esas luces se enciende la mía pensando en mí amor...y nuestras noches locas ummm entonces Bertha  miró a los labios de la policía y no pudo evitar el recuerdo de los labios de Amanda, y sin ropa interior con sisa apretada la toalla no pudo disimular el brusco cambio. La policía lo notó y por reflejo apretó con fuerza la porra, casi nerviosamente dijo que ya iba por el café. Aristos Veyrud
Mientras caminaba a por el líquido elemento, iban tras sus pies sus pensamientos, y todos, absolutamente todos, planeaban sobre unos labios entreabiertos donde un músculo jugoso clamaba al enredo.
Suspiró al coger la taza humeante, ignorando que no llegaría a su destino... Marinel pues en un despiste se quemó los labios y todo el líquido se le desparramó con el consiguiente alboroto en comisaría. Bertha
Al final, ella, la mujer policía, tuvo que atender la herida en sus labios y en la mano,  mientras se llamaba de todo, menos bonita. Un detective negro, enorme como Obelix , fue a tomarle  declaración a Ricardo que ya estaba amoratado y ahora su toalla se había desinflado como un globo pinchado y bailaba.Myriam
-¡Venga, hombre! - dijo el detective, y le arrojó una ropa rayada muy bonita de prisionero para que se vistiera y dejara de castañetear los dientes, porque así no le entendía ni papa.
-¡Vamos, hombre!, diga de una puñetera vez por qué coño está Ud. aquí y por qué lo trajeron en bolas - exasperado preguntó Obelix a Rodrigo.
- Verá Ud señor detective, me levanté con unas ganas tremendas de echarme un polvo, pero apenas puse manos a la obra, todo ha sido una tragedia tras otra - se quejó Rodrigo que seguía tieso del frío. Aristos Veyrud
En eso sonó el teléfono, era una de las amantes de Obelix que pertenecía a la iglesia de Los Testigos de Jehová. Aristos Veyrud
Por fin mojó, pero como fue a medias y no con mucho ímpetu estaba de muy mala hostia. Rafa Hernández
Tras aclarar el entuerto en comisaría regresó a casa. Seguía haciendo mucho calor. El ventilador, seguía girando y girando.
Pero no se atrevía ya a quedarse en calzoncillos ni darse otra ducha.
Se puso un whisky y decidió intentar dormir.
Pero de nuevo llamaron a la puerta. LA ZARZAMORA
-¿Quién será a estas horas?  pues ya eran pasadas las doce entrando al filo de la madrugada... Bertha
"Esto es una pesadilla" pensó. Iba a ser el colmo de lo mal educado, mal aprendido o como le digan, dándole la puerta en las narices y mala suerte si la rompía, pero ella fue más rápida de reflejos que él y ocupó todo el marco de la puerta y más aún, entrando a su santuario a su morada, y cerrando ella la puerta. "Mal rayo la parta, mal rayo me parta a mí" seguía pensando a media máquina con el whisky en bodega estomacal haciendo efecto en el cerebro. ¿qué quiere ahora? y no le llevó mucho tiempo descubrirlo. "Hostias" exclamó la testigo de Jehová madura, que con un gesto se deshizo el moño del pelo que cayó ondeando hasta la cintura y un tirón desabotonó su chemise tan severa y con un gesto la arrojó al piso. "lo que disimula la ropa" llegó a intentar pensar cuando ella se le colgó del cuello y le susurró al oído.
- Y ¿dónde está ese pecado al que invitaba la casa? Alejandra Sotelo Faderland
Y repuso ella:
1:5 Morena soy, oh hijas de Jerusalén, pero codiciable
Como las tiendas de Cedar,
Como las cortinas de Salomón.
1:6 No reparéis en que soy morena,
Porque el sol me miró.
Los hijos de mi madre se airaron contra mí;
Me pusieron a guardar las viñas;
Y mi viña, que era mía, no guardé.
1:7 Hazme saber, oh tú a quien ama mi alma, Aristos Veyrud
Y Rodrigo le respondió:
1:9 A yegua de los carros de Faraón
Te he comparado, amiga mía.
1:10 Hermosas son tus mejillas entre los pendientes,
Tu cuello entre los collares.
1:11 Zarcillos de oro te haremos,
Tachonados de plata. Aristos Veyrud
Rodrigo de nuevo volvió a perder el oremus...
Se dejó llevar por su tótem arrasador, por el licor que aún corría caliente por sus venas, por la melena y los zarcillos de aquella medio gitana testigo de lo que fuera... qué más daba.
Y en un arrebato se volvió a quedar como su madre lo trajo al mundo.
En eso se abrió la puerta, era la vecina del quinto que tenía un doble de la llave LA ZARZAMORA y fue testigo de lo que tenía que suceder, discretamente guardó silencio para no ser percibida, cerró la puerta detrás de sí, se quitó los zapatos acomodándose en un rincón para no ser vista, y apretó su respiración que ya estaba agitada... Aristos Veyrud

Ainsss  ¿Un trío? pensó la muy pillina para sus adentros...
Y en eso, Rodrigo alzó la vista, pegó un brinco y soltó:
-Oh My Good!!!!!!!!!
Pero ¿ qué leches haces tú aquí a estas horas, Roberta???
Es que la Sra Amanda... LA ZARZAMORA


Roberta era la ama de llaves de Amanda, la adorada Amanda de Rodrigo, la causante de que le tirara tanto la sisa se sus Calvin Klein y del follón que finalmente le había arrojado en brazos de la fogosa testigo de Jehová que en pleno éxtasis se había puesto a recitar El cantar de los cantares. En realidad Roberta era una pobre mujer cortita y apocada, sus intenciones no eran otras que acurrucarse y espiar desde un rincón las andanzas del amante de su Sra. para luego correr a calentarse la oreja.

Azorada al ser descubierta por Rodrigo, solo pudo balbucear:

-No... no , lo juro... Mi Sra Amanda no sabe nada, no diré una palabra de nada de esto, seré una tumba Sr., Vds. sigan a lo suyo que yo les acerco le ventilador para que estén más fresquitos y me voy...

Ah, no, no nooo.. .de eso nada, ni se mueva Roberta, le gritó Rodrigo mientras apartaba a la desgreñada testigo de Jehová que le estaba babeando entero entre salmo y salmo. María
- Venga, amiga, si nos va a poner el ventilador a nosotros, póngase algo también- le dijo y le sirvió un trago de whisky con un gesto tan seductor que la mujer no pudo despreciar.
Para el que no bebe ni siquiera vino del más corriente, huele un corcho y ya está beodo como el caso de Roberta, con solo el aroma del whisky estaba ebria  y con la medida entre pecho y espalda, anestesiada como para una ablación de órganos. Calculó que dormiría unas cuatro horas como mínimo. La idea de tener la chusma de mudo testigo inflamó más las hogueras de pasiones, volvió a lo suyo con la testigo que testificaba nuevamente no diseminar la santa simiente en vano, dejando para después como llevar el cuerpo -sin que pareciese que cargaba un cadáver- de Roberta a su casa, la ponía un poco más ebria con lo cual sus palabras de decirlas perderían todo peso. En apariencia, un plan perfecto... Alejandra Sotelo Faderland
Lo malo fue que ROBERTA, borracha perdida como estaba, en lugar de dormir la mona como una niña buena, despatarrada entre los cortinones de la balconada del salón, mientras RODRIGO y la testigo de Jehová seguían con sus maniobras orquestales y sus cánticos bíblicos a ritmo gregoriano, le dio por agarrarse a un micro que usaba RODRIGO para grabar sus conferencias, nadie sabe cómo lo conectó al ampli y comenzó a entonar a grito pelado la Marsellesa desde el balcón, mientras arrebatada completamente, se iba desnudando y lanzando su ropa a la atónita concurrencia que abajo en la calle se iba congregando para disfrutar del sorprendente espectáculo... María
Allons melons de la patriieeeeeee...senos al aire, y melena al viento, desbocada como una potra salvaje entonaba semidesnuda, y desinhibida Roberta. LA ZARZAMORA
Sí, un plan perfecto -eso creyó- con la Roberta beoda y dale que dale con la Testigo, que del Cantar de los Cantares, pasaron al Kama Sutra, bien sutrado al derecho y al revés y sus cuerpos estaban sudados y agotado entrelazados flácidamente. Cuando en eso... ¿A qué no se imaginan quién llega?  ¡¡La mismísima AMANDA!! Myriam
Amanda: subió corriendo al percatarse de la escandalera que estaba formando la beoda de Roberta: que con la cogorza que llevaba encima estaba dando un show a todo el barrio.Bertha

Amanda intrigada por aquel barullo pasó por encima de su amante y la fogosa religiosa y vio por la espalda de Roberta hacia abajo que las sirenas de las patrullas de la policía y un cuerpo especial acordonaban la calle y hacían retirar a varios metros del balcón a los curiosos que ya eran casi muchedumbre, los que llegaban recién no entendían que sucedía y entonces algunos creyeron que se trataba de alguna protesta y empezaron a gritar consignas, unos por la igualdad de género, y derechos por los inmigrantes, otros por las libertades sexuales, otros contra el alto costo de la vida, otros en contra de la guerra y así cada uno iba sumando su descontento contra esto o aquello, varios universitarios se dieron a la tarea de inmediato de empezar a pintar consignas en las paredes y a improvisar pancartas con cuanto papel encontraban.
Quien dirigía las operaciones policiales era el mismísimo Obelix que con radio en mano no le quitaba los ojos de las tetas de Roberta ya que era bastante conocido por lo calentón... Aristos Veyrud  No tardaron los medios de prensa en transmitir en vivo y en directo lo que nadie sabía que pasaba, las redes también difundían los vídeos que desde los teléfonos los ya airados manifestantes enviaban hacia todos los rincones del planeta... Aristos Veyrud
Las tetas de Roberta alcanzaban así por segundos la cima de la globalización, con sus pezones erguidos al viento (que casi hasta podían cortar vidrio), ya estaba ya convirtiéndose sin saberlo en la nueva Mariana que dirigiría al pueblo para encauzarlo a hacia una Nueva Revolución prometida.
Allí, en el marco de la ventana de aquella casa a la que a ella le parecía la Bastilla, empezó a entonar su Robertallesa,
himno que llevaría la Libertad al pueblo:

Allons melons de la patrie,
le sexe nouveau, est arrivé!!!
Contre-nous de la moraline
les étandards qui soient bien lévés!!!

Obelix la contemplaba como se contempla un cuadro de Delacroix, y ensimismado en la belleza de sus gestos, se unió a su canto.
-Oh bella Roberta, libérame... no tendrás queja alguna de mí.
Ven... LA ZARZAMORA
En tanto,  el dueño del cafetín París la Nuit se estaba forrando pues la gente para no perderse nada iban y venían; con un bocadillo, un donut, croissant, etc,  etc....y a los que precisaban ir al baño... un vaso de agua y 50ctmos de € un día así no se tiene siempre pensaba... ;) Bertha...

¡¡VOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOY!! ¡Oh mi bello Obelix! ¡Oh mi Sanson esculpido! ¡Ohhh mi renegrido Obelix!, gritó Roberta a pulmón partido y acto seguido, se tiró a los brazos del sorprendido detective que en un dejo de gallardía, los abrió para recibirla y le activó un boca a boca chupado y almendrentado, cuando la gorda tetona se desmayó en sus brazos.... Myriam
Y en todo este caos apareció El Predicador de los Evangelistas, que alertado por confusión, de que allí estaba su "evangelista predilecta".
Entró como un tornado y con su Biblia en la mano ,ante tal visión , exclamó: OH JEHOVA tú eres mi guerrero ¡ilumíname¡ mientras abría sus brazos , - momento que aprovechó el detective para pasarle a la tetona que se le estaba cayendo - ..oh oh oh ¿qué?, ¿cómo? , ¿no interpreto tu señal? mientras su mente traicionera decía: "pero si me gusta agarrar"....Tramos Romero
Obelix miró hacia donde las turbas cada vez se agitaban más y calculó que los antimotines no podrían contenerlas por mucho tiempo, así que ordenó que bajara un helicóptero, le arrebató a Roberta al pastor y cargándola subió a la nave, Roberta empezó a despertar y mientras el aparato subía pudo ver a Amanda en la ventana estupefacta quien no podía creer lo que veía, levantó su mano para decirle adiós a lo que su patrona respondió entre lágrimas y con una sonrisa de complicidad. Amanda vio como la aeronave se elevaba más y más hasta perderse entre las vistas de los edificios. Dentro del aparato Roberta preguntó mientras abajo se veía el fuego de algunos autos incendiados ¿a dónde vamos amor mío?- Hacia donde el amor nos lleve lejos, lejos, lejos más allá del bien y del mal- le contestó el amoroso Obelix con cara de sumo éxtasis... Aristos Veyrud
Con los ojos inundados de lágrimas y con el pecho apretado por la emoción al presenciar el triunfo y el ascenso del amor Amanda se apartó de la ventana y se dio vuelta, entonces volvió a la espantosa y cruel verdad, Rodrigo yacía con otra en el piso en medio de botellas a medio empezar, desnudos, con tanta placidez que parecían estar en un paraíso de sueños entre inéditos idilios y una resaca de repetidos y cruentos episodios carnales. Los observó con rabia que luego fue desvaneciéndose al imaginarse a Roberta en lo alto casi en el cielo y coronada de una aureola triunfante de amor y de pasión, entonces la rabia se transformó en pesar y conmiseración al verlos en el piso, tomó una de las botellas y se bebió casi la tercera parte sin pausa, alzó la botella con su mano derecha y dejándola a la altura de sus ojos mientras la miraba fijamente como si apuntara a lo más recóndito de su centro, dijo:
Oh mágico y divino elíxir
fuente de desventuras y de dichas infinitas,
ahora veo en ti danzar lo absoluto y el quebradizo orden de lo humano.
!Enciende elixir! la flama de este apagado corazón
hasta que su furia y cresta sean voraz incendio y las pasiones de este pecho jamás tengan descanso o sosiego alguno y que esta boca sedienta vaya de beso en beso amando sin descanso ni razón... Aristos Veyrud
Y hete aquí que al mirar tan fijamente la botella y haber pronunciado la fórmula mágica, un genio azul apareciose en la habitación.

-¿Desea algo más mi Señora? Puedo- dijo el Genio inclinándose reverencialmente hacia Amanda- concederos tres deseos, marcándolos con los dedos. A mandar, pues, los otros dos, porque uno lo acabáis de solicitar y vuesa flama será, según vuestra demanda, encendida. Myriam
- ¿Un genio? ¡¡¡He visto un genio!!!??
¡¡Hostia cómo voy!!!

Acto seguido, Amanda salió al rellano de la escalera y llamó al timbre de la casa de Julián, buscando ayuda.
Éste, al verla frágil y llorosa, falta de cariño y toda trémula se puso como un flan.
Tantos años soñando con ella, y ahí estaba, ebria pero digna cual cariátides, falta de amor, pero con esa elegancia de las borrachas con clase, y él con el derroche que tenía para darle la introdujo en sus aposentos, y retirándole aquel mechón que le cubría la frente, la besó como se besa a mujer digna del Cantar de los Cantares... y plagió lo que ya había oído antes traspasar los muros de su soledad recitado por la de Jehovah

¡Qué hermosa eres, Amanda mía, qué hermosa eres!
Tus ojos son palomas,
detrás de tu velo.
Tus cabellos, como un rebaño de cabras
que baja por las laderas de Galaad.
(...)
Tus pechos son como dos ciervos jóvenes,
mellizos de una gacela,
que pastan entre los lirios.

-¡¡¡Pechos!!!! ¿¿¿ Los míos también merecen una manifestación, como la de Roberta, Julián mío??? LA ZARZAMORA
A Julián le golpeó ver la dureza de los pezones de Amanda que parecían saltar a través de la seda de su pijama, y dijo -No sólo una manifestación, una revolución entera mi cielo- y complementó con estos versos:
"Amor mío, de pronto
tu cadera
es la curva colmada
de la copa,
tu pecho es el racimo,
la luz del alcohol tu cabellera,
las uvas tus pezones,
tu ombligo sello puro
estampado en tu vientre de vasija,
y tu amor la cascada
de vino inextinguible,
la claridad que cae en mis sentidos,
el esplendor terrestre de la vida." Aristos Veyrud


Entonces el conjuro de Amanda empezó a verterse con sumo DERROCHE    Aristos Veyrud
Hasta que ambos alcanzaron, cual esposo y esposa, amado y amada
el ÉXTASIS.       (  LA ZARZAMORA )

The- end



Historia creada por estos seres según orden de           aparición :
María

                                              Bertha
                                                Luis
                                                Eva
                                               Aida
                                               Tracy
                                            Mi querida  Mª Jesús
                                             Manouche
                                               Myr
                                              Dyhego
CDG, el Grande ;)

FLOR

                                               Trini
                                               Johan
                                             Noelito
                                              Aristos
                                             Marinel
                                            Alejandra
                                                Rafa
                                          Otra María

                                                                   
                                                                     Tramos Romero

Gracias a todos.

Ha sido divertido, entretenido... y al final hasta logramos un final feliz.    






martes, 9 de octubre de 2012

Lecturas de La Acequia

El Lector de Julio Verne.  Almudena Grandes. 

Cuando Pedro eligió en su club de lectura el libro de Almudena Grandes le propuse hacer un corto análisis del siguiente fragmento del libro : 

De aquella noche eterna y espantosa, recordaría después sólo el final, que también fue malo, amargo, triste, pero no tanto como lo peor, porque las paredes de la casa cuartel no sabían guardar secretos, y en el silencio absoluto de las horas del miedo, las gargantas encogidas de terror, sus paredes delgadas, casi porosas, se empapaban de gritos, protestas afiladas, inútiles, y ruidos de cuerpos chocando contra las esquinas y más gritos, voces conocidas que aún podían pronunciar frases con sentido y luego sólo alaridos, vocales despojadas de significado, letras largas, elásticas, salvajes como gruñidos de animales de otro mundo, nada más que ruido, y más golpes de cuerpos derrumbándose, un estrépito de cuerpos cayendo como fardos, como muebles, como piedras, piedras que chillaban, que se quejaban, que sólo eran capaces de emitir una vocal sola, larga, interminable, y un instante de silencio, el espejismo de paz que rompía la voz del teniente, llevaos a este y traedme al de antes, la finura de su acento atravesando la pared, impregnando mis oídos como una maldición, una amenaza, una promesa del infierno que volvería a renacer en un instante, y más gritos, más golpes, más ecos de un dolor cada vez más desnudo, más exhausto, más dolor, y no me peguéis más, si yo no sé nada, ya os he dicho que no sé nada, no me peguéis más, entonces escuché un ruido distinto, liviano, dulce y todavía más terrible, el ruido de los pies de mi hermana Pepa sobre las baldosas, ¿qué está pasando, Nino?, ¿qué hacen, qué es esto?, no puedo dormir, las lágrimas temblaban en su voz pequeña, apenas una hebra aterrorizada y sucia que hizo crecer la mía, no es nada, Pepica, una película como las que ponen en la plaza esos hombres que vienen con el camión, todos los veranos, y mi voz sonaba mejor mientras mentía, sólo están poniendo una película, igual que me había mentido Dulce a mí unos años antes, ven, límpiate los mocos, para entonces ya había escuchado tantos golpes que era capaz de distinguir unos de otros, ¿de verdad es una película, Nino?, pues claro, ¿qué iba a ser si no?, y sabía cuándo les pegaban puñetazos y cuándo eran patadas, ¿puedo acostarme aquí, contigo?, cuándo se caían y cuándo los tiraban, sí, anda, ven, y hasta percibía el roce de la tela arrastrándose sobre el suelo, pantalones o faldas que se escurrían hasta encontrar un muro, un rincón que ya no les dejaba retroceder más, vamos a cantar, ¿quieres?, mi hermana lloraba y yo seguía escuchándolo todo, sabiéndolo todo, ahora que vamos despacio, y era imposible porque los calabozos no estaban lejos pero había paredes, puertas cerradas, ahora que vamos despacio, y ya no sabía lo que oía y lo que me imaginaba, vamos a contar mentiras, tralará, pero cuando empezaba a dudar de mis oídos, vamos a contar mentiras, tralará, todo volvía a empezar, vamos a contar mentiras, no me peguéis más, si yo no sé nada, por favor, por vuestra madre, no me peguéis más, por el mar corren las liebres, y por el mar corrieron, por el monte las sardinas, hasta que mi hermana se quedó dormida, pegada a mí, abrazada a mi cuerpo como un náufrago se abraza a una tabla, pero yo seguí cantando bajito la canción más larga que conocía, salí de mi campamento, para escuchar mi voz, salí de mi campamento, y no la de mi padre, con hambre de seis semanas, tralará, ¿y tú qué te crees, que tu hermano no sabe lo que está pasando aquí?, con hambre de seis semanas, tralará, si a él le importara, no permitiría que te pasara esto, ¿o no?, con hambre de seis semanas, entonces, ¿por qué le proteges?, me encontré con un ciruelo, ¿por qué no nos dices lo que sabes?, me encontré con un ciruelo, ¿por qué no nos cuentas de una vez dónde está?, cargadito de manzanas, tralará, ¡tu puta madre te lo va a contar, cabrón!, cargadito de manzanas, tralará, y más ruido, más cuerpos cayendo, más voces ahogándose, cargadito de manzanas, y aquella vocal sola, larga, interminable, empecé a tirarle piedras, una vez, y otra, y otra más, hasta que todo se acabó, empecé a tirarle piedras, las lágrimas y las canciones, y caían avellanas, tralará, las verdades y las mentiras, y caían avellanas, tralará, la resistencia de los que pegaban y la de los que recibían los golpes, y caían avellanas, y yo no me había dormido todavía.


He de reconocer que como a la autora del libro El lector de Julio Verne me apasiona este período de nuestra historia que abarca el de la guerra civil. Si bien soy reacia a la mezcla de la ficción en la Historia, debo reconocerle que en muchas de las historias encontradas, como en la de Nino, son tantos los hilos sueltos, la falta y carencia de información, los años de Transición pactados bajo el silencio cómplice en aras de una democracia desprovista de sangre, que los archivos hoy día siguen mancos, y nos queda poca memoria viva. Las historias de aquel momento histórico quedan en la mayoría de los casos en una memoria oral, en recortes, en algunas fotografías, y en cuadernos de prisión.
Sé cuan ardua es la tarea de intentar empalmar la Historia con la ficción sin traicionarla y soy consciente de ello. 


Almudena Grandes en El Lector de Julio Verne, esboza apenas realidades históricas y sociales que no anduviesen ya dentro del imaginario colectivo, perfila personajes sin adentrarse en ninguno de ellos. La visión de Nino, focalizada en un narrador omnisciente que dirige una mirada retrospectiva hacia su infancia, es el  canalizador de todo el relato y personajes subyacentes. Desde su subjetividad conocemos a Cencerro, a Pepe el Portugués, y nos adentramos en el cuartel de la Guardia Civil y en el cortijo de las Rubias.

La autora se propone en este libro demostrarnos que en aquella guerra interminable no hubo ni vencedores ni vencidos. Tal vez por ello los personajes carezcan de una profundidad psicológica, ya que al querer mostrarnos la cara y cruz de cada uno ellos no  acaba de profundizar en ninguno de sus perfiles. Así vemos que la crueldad manifiesta de Sanchís, al igual que  la institución que representa su propio padre, están recubiertas de una humanidad que trasciende sus cargos y responsabilidades durante el llamado Trienio del Terror, por haber pertenecido ambos, directa o indirectamente al bando opuesto, ya siendo partícipes o meros testigos. De ahí que la visión de la autora si bien no se presenta como maniqueísta deja al lector con un resabio agridulce.

El fragmento que me propongo esbozar en este corto análisis se sitúa en las primeras páginas del libro ( para mi edición digital se encuentra en la página 92, de la edición de 2002 de Tusquets y corresponde al texto que encabeza la entrada) y podemos ubicarlo tras la muerte voluntaria y heróica de Cencerro,  y las redadas que tuvieron lugar tras dicho acontecimiento.



Nino, se encuentra en su habitación, la escena se desarrolla durante la noche, y se escuchan a través de las delgadas paredes de ésta, los amedrentamientos y las torturas que les están inflingiendo a los detenidos para dilucidar las acciones del Cencerro.

La focalización de este pasaje dará paso a un soliloquio de Nino, quien nos trasmite a través de su mirada infantil, la de la Generación llamada "inocente", la de un narrador omnisciente, y con ella, un desfile de imágenes de la represión, el dolor, el miedo, y  la pérdida de la inocencia por la que atraviesa el sentimiento de Nino.

Dentro del paratexto (testimonio de Nino) se nos sitúa dentro de la acción de la novela un día antes del 18 de julio,  fiesta nacional, y el undécimo aniversario del Alzamiento. Dos acotencimientos opuestos se celebran. La muerte de Cencerro como exaltación y bravura y la celebración del golpe como acto de violencia de los vencedores sobre los vencidos, desvencijando y ultrajando el cadáver del guerrillero.

El espacio, la reducida habitación de Nino, en la que las paredes no sabían guardar secretos, será un elemento clave en el desarrollo del fragmento.

Y el tiempo igualmente, ya que si bien transcurre en un período corto, la noche; será otro de los elementos esenciales que abrirán y cerrarán el soliloquio.

No dejaremos de destacar tampoco dentro del fragmento el papel que cumple la canción popular insertada en el monólogo y que hilvana el mismo: Vamos a contar mentiras.  La elección de las canciones en la novela tiene y cobra un significado simbólico : La vaca lechera y la Internacional/ para los guerrilleros y en contrapunto los cantos nacionalistas. Con la letra del  Vamos a contar mentiras, Nino intenta mostrarnos con objetividad ambos bandos ( si bien ya ha tomado partido por los del Cencerro- imagen de un hombre al que él ya ha idealizado- antes de iniciarse como lector de Julio Verne).  La elección de esta canción es otro de los elementos de los que se sirve A.Grandes para despertar nuestro imaginario colectivo. Ya antes esta canción había sido utilizada en el cine, tomando el cine como pretexto para gritar (por dentro, hacia fuera) y para acto seguido proseguir el recorrido, enfrentarse al viaje, al proceso de iniciación del o de los protagonistas y aprender. Se trata de la cinta de Víctor Erice en El espíritu de la colmena (1973) , que ya había sido un punto de referencia para sobresaltar la visión de los niños de la posguerra, con esta canción de fondo y el papel desempeñado por el cine  como catalizador del miedo a través de la mentira.          


Empezaremos el análisis destacando los campos léxicos :  el del ruido en contraposición al del silencio, el del miedo, y el de la represión.



I- Dentro del primer campo léxico RUIDO/SILENCIO podemos establecer tres subapartados :



a) El ruido/silencio. La primera mención en el texto es la del silencio. " el silencio absoluto", " las gargantas encogidas", "protestas inútiles" opuestas al "ruido de cuerpos..." gritos, y "...solo alaridos" "vocales despojadas de significado" "letras largas elásticas" "salvajes como gruñidos de animales..." "un estrépito de cuerpos cayendo como fardos, como muebles, como piedras..." "que chillaban" " se quejaban" "solo capaces de emitir una sola vocal, sola,  larga" / un instante de silencio, el espejismo de paz... la voz del teniente".

El ruido va alcanzando una gradación ascendente, pasando de "las gargantas encogidas" a "los alaridos" para luego dar paso a una gradación descendente a través de los recursos de la animalización (gruñidos de animales) hasta llegar a la cosificación del ruido y los cuerpos ( fardos, muebles, piedras) diluyéndose en sólo "ecos de un dolor más desnudo, exhausto", en  una nada.

El único ruido con ciertos tintes de positividad es el de "el ruido de los pies de mi hermana Pepa",  "un ruido distinto, liviano y dulce" pero que pronto es un ruido "y todavía más terrible..." Nino, siente este ruido como el despertar de la inocencia, el golpe más terrible.

Acompaña esta visión contrastada con dos voces la de Pepa " las lágrimas temblaban en su voz pequeña" apenas una hebra aterrorizada y sucia"  y la suya " hizo crecer la mía" "mi voz sonaba mejor mientras mentía".

b) La canción Vamos a contar mentiras. A través del sonido de la canción se hilvana la segunda parte del monólogo de Nino. Y es el nudo central del monólogo.

Nino adopta con Pepica el mismo modelo que adoptase su hermana Dulce con él. La transmisión de la memoria, la protección de la inocencia, viene a través de la mentira (canción) y de la llegada del cine al pueblo todos los veranos (momento de algarabía y despreocupación), haciéndole creer que las voces y los golpes provienen de una película, ya que en el cine "todo es mentira, todo es un truco".

"Vamos a cantar... ¿quieres?" ... hasta que mi hermana se quedó dormida " y yo seguí cantando bajito la canción más larga que conocía" "para escuchar mi voz y no la de mi padre".

 " y ya no sabía lo que oía y lo que me imaginaba", "pero cuando empezaba a dudar de mis oídos, vamos a contar mentiras, tralará, todo volvía a empezar, vamos a contar mentiras".

La negación de la verdad en la mentira, como única aceptación de la realidad es la única posibilidad que se le ofrece a Nino como escapatoria frente a la crueldad que está viviendo y escuchando a través de las paredes. La canción y el cine le construyen ese universo de magia donde protegerse y lograr seguir dándole la espalda a la realidad que le rodea.



c) El ruido de la represión (vencedores)/ el ruido de los cuerpos (vencidos).  Al inicio del monólogo el ruido de la represión es un ruido que es "instante de silencio, espejismo de paz" que se rompía con "la voz del teniente, como " maldición, amenaza, promesa del infierno y renacer en un instante, "sabía cuando eran puñetazos y cuando eran patadas" "cuando se caían y cuando los tiraban" "y hasta percibía el roce de la tela arrastrándose sobre el suelo... pantalones o faldas que se escurrían".

En oposición al de los detenidos, el de "los cuerpos derrumbándose..., cuerpos cayendo..., como piedras que chillaban, que se quejaban..." ( en el comienzo ) hasta fundirse en el final del soliloquio con la canción de Nino, "y más ruido, y más cuerpos cayendo, más voces ahogándose, y aquella vocal sola, larga interminable,  y empecé a tirarle piedras, una y otra vez y otra más, hasta que todo se acabó, empecé a tirarle piedras, las lágrimas y las canciones... las verdades y las mentiras... la resistencia de los que pegaban y la de los que recibían los golpes..."

II- El miedo y el dolor.

El monólogo de Nino transmite ambos sentimientos desde el principio hasta el final del mismo.

El dolor como el miedo están omnipresentes a lo largo del texto, a través de los campos léxicos mencionados. Va unido a la tortura, a la inocencia desgarrada, a las paredes, a la canción, a ambos niños abrazados como náufragos que se abrazan uno al otro como única tabla de salvación.

Habla por la voz, por el eco del miedo y el sufrimiento, a través de las paredes que separan verdad y mentira.

III- El espacio y el tiempo.

El espacio cobra como lo mencioné al inicio de este escueto análisis un papel primordial.

La construcción del soliloquio se construye a partir de las paredes de la casa cuartel que "no sabían guardar secretos. casi porosas, paredes delgadas que se empapaban de gritos ".

Paredes que son una pared, que atraviesa la finura del acento del teniente impregnando los oídos de Nino.

Paredes y pared, que tras los golpes, son "muro, un rincón que ya no les dejaba retroceder más".

Y pese a ser imposible escucharlos como él mismo nos dice " porque los calabozos no estaban lejos pero había paredes, puertas cerradas" Nino penetra al otro lado, visualizando las escenas, para ser mero testigo, desdibujando el espacio y penetrando de lleno en él, para convertirse en memoria.

El tiempo inicia y cierra el relato. De aquella noche eterna y espantosa, recordaría sólo el final, que también fue malo, amargo, triste (...) y caían avellanas, y yo no me había dormido todavía.

El tiempo si bien es "interminable" noche eterna es un tiempo acelerado por los recursos estilísticos utilizados, la yuxtaposición de las frases entrecortadas por comas, para subrayar la violencia,  si bien aceleran el ritmo, el polisíndeton otro de los recursos utilizados ( acumulación de la conjunción y) al mismo tiempo le confiere un momento de reiteración, lentitud, y reflexión en bucle, a lo que viene a añadirse el hilo entrecortado de la letra de la canción que vienen a ser como los golpes recibidos por ambas partes de la pared.

De aquella noche interminable, como lo fueron los episodios de aquella guerra también interminable, Nino condensa en este episodio que transcurre en una noche, los acontecimientos clave de la novela.

Tras la muerte de Cencerro, Nino empezará su iniciación. Esta muerte y esta noche, simbolizarán el paso de Nino de niño a hombre. La pérdida de la inocencia inicial dará paso a su propia construcción como personaje. A partir de este momento, y como veremos dentro del desarrollo de la novela, empezará a crecer físicamente (ya no tan Canijo)  y  también a forjarse sus creencias. Tomará partido, se implicará, aprenderá a mentir (sin necesidad de cantar) , a guardar secretos y a inventarse su propio mundo a través de las lecturas de Julio Verne.



Concluyendo este breve esbozo de análisis, diré que lamento no poder profundizarlo más dado el formato para un club de lectura, y que ruego perdonéis las lagunas con las que os encontraréis al leerlo. Todo añadido y crítica serán los bienvenidos.

A través de la elección de dicho fragmento intenté condensar lo que me transmitió la lectura del mismo. El paso de niño a hombre de Nino. Su proceso iniciático que dura esa noche en la que Cencerro muere y él renacerá completando su etapa de niño a hombre. Las influencias que A. Grandes adopta del cine y de este tema que a algunos les resulta ya tan trillado como es el de la guerra civil. Es cierto que podemos encontrar en el libro múltiples referencias a otros escritos o cintas sobre el mismo tema, pero la particularidad de éste pienso que es el de poder llegar a una mayoría, por el enfoque que le otorga A.Grandes: el de una guerra sin vencedores ni vencidos.

Entiendo la saturación de muchos, la ignorancia de muchos también sobre este tema ( incluida la mía), pero ese trabajo de Memoria es necesario aunque nos pese. Desde 2007 año en el que se aprobó la Ley de Memoria sólo han pasado 5 años, y nosotros ya hemos resuelto el tema. Somos superdotados en todo. Creo que aún falta mucho por hacer al repecto. Tengo y pienso que tenemos una deuda moral y personal con él y hasta que no la salde y saldemos, al menos yo seguiré aquí. Es una de las pocas cosas que me mantienen en pie todavía.

Ya fuere en Argentina, Chile, Albania, Francia o Alemania, esa recuperación era y sigue siendo un trabajo permanente. Son los alemanes quienes lo han llevado a cabo de la manera más ejemplar.

Imagino que nuestro gran problema es que apenas empezamos a hacer el análisis de una situación, nos cansamos antes de establecer conclusiones. Pero los hay que no se cansan de seguir negándose a aceptar su parte de responsabilidad dentro de la Historia. Creo que el sueño que nos proporciona la literatura no está reñido con la amargura que ciertas realidades nos proporcionan. Que hay un tiempo para todo.

Y por ello, agradezco a su autora, aunque no sea santo de mi devoción, todas las aportaciones que ha hecho sobre la Memoria Histórica y su participación en la reconstrucción de la misma.



Vídeos de la autora  Almudena Grandes sobre El lector de Julio Verne.